Jóvenes en la CDMX enfrentan empleo precario y falta de oportunidades.

23 octubre, 2025 | 11:51 a. m.

En la Ciudad de México, cerca de un millón de jóvenes viven sin empleo ni acceso a educación. Más de la mitad de quienes trabajan lo hacen sin contrato ni prestaciones, mientras que las mujeres jóvenes son las más afectadas por la exclusión laboral y la falta de ingresos propios.

Ciudad de México, 23 de octubre de 2025. 

En la capital del país, la precariedad laboral entre los jóvenes se ha convertido en un problema estructural que amenaza el desarrollo económico y social de toda una generación. Actualmente, se estima que alrededor de 940 mil jóvenes en la Ciudad de México no cuentan con empleo ni estudian, una cifra que refleja las profundas desigualdades de acceso a oportunidades y condiciones dignas de trabajo.

 

De acuerdo con diversos informes, más del 50% de los jóvenes empleados trabajan en esquemas informales o bajo condiciones precarias: sin contrato, sin prestaciones, con salarios bajos y jornadas extensas. Esta situación impide que muchos puedan sostener un proyecto de vida estable o acceder a beneficios básicos como vivienda, seguridad social o ahorro.

 

El panorama es aún más complejo para las mujeres jóvenes. Tres de cada diez no perciben ingresos propios, y siete de cada diez permanecen fuera del mercado laboral formal, en gran parte por la falta de políticas de inclusión, la carga de cuidados no remunerados y la escasa oferta de empleos con perspectiva de género.

 

Expertos en políticas laborales advierten que la desconexión entre la educación y el mercado de trabajo, la falta de experiencia profesional y la creciente automatización de empleos están profundizando esta brecha. La consecuencia inmediata: una juventud sobrecalificada pero subempleada, atrapada en la informalidad o en trabajos temporales sin seguridad económica.

 

Ante este escenario, organizaciones civiles y especialistas urgen a implementar estrategias de empleo juvenil más efectivas, programas de formación dual y políticas que garanticen igualdad salarial y acceso a derechos laborales. Sin medidas concretas, advierten, el futuro de miles de jóvenes capitalinos seguirá marcado por la incertidumbre y la precariedad.