A 11 años de Ayotzinapa, familias y colectivos marchan rumbo al Zócalo exigiendo verdad y justicia.
26 septiembre, 2025 | 11:38 a. m.Familiares de los 43 normalistas marchan este 26 de septiembre desde el Ángel de la Independencia hacia el Zócalo de la CDMX, reclamando justicia y la entrega de documentos militares que podrían esclarecer la desaparición ocurrida en 2014.
Ciudad de México, 26 de septiembre de 2025.
Han pasado once años desde la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero, y el caso continúa marcado por la incertidumbre y la exigencia de respuestas. Este jueves, familiares de los jóvenes, estudiantes y organizaciones sociales realizan una marcha conmemorativa que parte del Ángel de la Independencia a las 16:00 horas, con destino al Zócalo capitalino, donde se espera un mitin central en memoria de los estudiantes.
La jornada se desarrolla en medio de un clima de tensión. Un día antes, manifestantes irrumpieron frente al Campo Militar 1-A, donde utilizaron un camión para derribar la entrada principal y posteriormente lo incendiaron, como parte de las acciones de protesta contra la falta de avances en la investigación.
El reclamo más fuerte de los familiares sigue siendo que el Ejército entregue documentos militares pendientes, alrededor de 800 folios que, aseguran, podrían aportar información crucial sobre lo ocurrido la noche del 26 de septiembre de 2014. La ausencia de estos archivos ha generado críticas a las instituciones y ha avivado las acusaciones de encubrimiento.
En preparación para la marcha, el gobierno capitalino colocó vallas metálicas en el Zócalo y reforzó la seguridad en los accesos principales, con cierres parciales en calles del primer cuadro de la ciudad.
El caso Ayotzinapa se mantiene como una de las heridas más dolorosas de la historia reciente en México. Pese a comisiones especiales, investigaciones judiciales y promesas de distintas administraciones, la verdad completa sobre el paradero de los 43 estudiantes continúa sin esclarecerse.
Colectivos de derechos humanos y organizaciones civiles insisten en que, más allá de la justicia pendiente, lo esencial es mantener viva la memoria de los jóvenes y la voz de sus familias, quienes cada año renuevan su exigencia de verdad, castigo a los responsables y transparencia absoluta en el manejo de la información.